Alocución del Presidente ante el Consejo de Seguridad de las Naciones UnidasPresidente George W. Bush Sede de las Naciones Unidas Nueva York 14 de septiembre de 2005 11.50 de la mañana, hora local.
Gracias, Señora Presidenta. Agradezco a todos los miembros del Consejo de Seguridad su participación en esta Cumbre. Nuestra presencia aquí reafirma la gravedad de las dificultades que nos acechan, y nuestra inquebrantable determinación de afrontarlas.
Nos reunimos apenas transcurridos dos meses de los ataques terroristas en Londres, un año después de la matanza terrorista de escolares en Beslan y cuatro años después del ataque terrorista en esta ciudad. Actos de terrorismo como éstos son el fruto de una ideología radical que no tolera ningún tipo de disentimiento y justifica el asesinato de seres inocentes como el mejor medio de lograr sus fines..
Hoy apoyamos una resolución presentada por el Reino Unido que condena la incitación a los actos terroristas y pide a todos los estados adoptar medidas apropiadas para poner fin a esta incitación. Deseo agradecer al Primer Ministro y a su gobierno sus intensos esfuerzos en este asunto. Los Estados Unidos de América apoyan firmemente la ejecución de esta resolución.
Tenemos una obligación solemne – tenemos una obligación solemne de poner freno al terrorismo en sus etapas iniciales. Tenemos una solemne obligación de defender a nuestros ciudadanos del terrorismo, de atacar a las redes terroristas y privarlas de cualquier refugio seguro, de fomentar una ideología de libertad y tolerancia que refute el tenebroso ideal de los terroristas.
Tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos por desbaratar cada etapa de planificación y apoyo de los actos terroristas. Cada uno de nosotros debe actuar, en consonancia con anteriores resoluciones del Consejo de Seguridad, para congelar los bienes de los terroristas; impedir a los terroristas la libertad de movimiento mediante el establecimiento de controles de fronteras eficaces y documentos de viaje seguros e impedir a los terroristas la adquisición de armas, en particular armas de destrucción en masa. Cada uno de nosotros debe actuar para intercambiar información con el fin de frustrar un ataque terrorista antes de que pueda cometerse. Los Estados Unidos continuarán trabajando con el Consejo de Seguridad y a través de él para ayudar a todos los países a cumplir estos compromisos.
Los Estados Unidos reiteran, asimismo, su compromiso de apoyar la prevención de conflictos armados injustos, en particular en África, razón por la cual nos hemos unido a Argelia, Benin y Tanzanía como copatrocinadores de la segunda e importante resolución de hoy. Insistimos en la necesidad de mejorar la capacidad de la Unión Africana y las organizaciones subregionales africanas de desplegar contingentes militares y civiles para evitar tales conflictos. En el curso de los próximos cinco años, los Estados Unidos adiestrarán a más de 40.000 cascos azules africanos como parte de un programa de más envergadura de los países del G-8. Ayudaremos a adiestrar fuerzas africanas para mantener la justicia y el orden en África.
El terrorismo y el conflicto armado no sólo son amenazas a nuestra seguridad, son los enemigos del desarrollo y la libertad de millones de personas. Para contribuir a asegurar que el siglo XXI sea un siglo de libertad, seguridad y prosperidad, deseo agradecer a los miembros del Consejo de Seguridad su apoyo a las resoluciones de hoy. Dado a conocer el 26 de septiembre de 2005 | |||||